Abogado y editor. Frecuentador de cárceles por su activismo antimonárquico y futuro participante en la sublevación de Jaca.
Graco Marsá cumplió diversas condenas durante 1926, 1928 y 1929, año en el que fue acusado de participar en el acantonamiento de la artillería de Ciudad Lineal y los sucesos de Valencia.
Tras su participación en la sublevación de Jaca pasó a Francia, de donde regresó en abril de 1931.
Formó parte de la masonería donde alcanzó el grado 3º, fue uno de los principales fundadores y líderes del «Grupo Socialista de Izquierda», y tras la llegada de la República en las constituyentes se presentó por la Izquierda Revolucionaria y Antimperialista, grupo que posteriormente se integró en el PCE, aunque él se afilió al Partido Republicano Radical de Madrid.
Durante una de sus estancias carcelarias planificó junto a Rafael Giménez Siles y Juan Andrade un proyecto editorial que culminó en Cenit.
Poco después en 1930 funda la editorial Zeus, llevándose de Ediciones Oriente a Joaquín Arderíus y José Díaz Fernández, que se convertirán en las máximas estrellas de un catálogo centrado en los autores españoles de la nueva vanguardia comprometida.
De su paso por la cárcel Graco recuperará para Zeus esta novela en la que patentiza su protesta contra algunos de los atropellos que vio o conoció en aquella época de su vida.
Muy rara.







