Poeta bien considerado por Manuel Machado, al que alabó su originalidad casi absoluta por saber apartarse de las modas y corrientes poéticas de su tiempo. Dominador de una poesía costumbrista destaca en sus descripciones de paisajes y gentes.
Antonio Andión tuvo una vida breve, siempre condicionado por su frágil salud, que limitó su obra a tres poemarios publicados y algún inédito.
En Trenos, salmos y meditaciones escribe salmos de tradición bíblica con un enfoque personal, trenos en forma de lamentos poéticos que expresan el dolor y la esperanza y meditaciones que ofrecen reflexiones sobre la naturaleza de la fe y la existencia humana.
En la actualidad, ya casi olvidado y de difícil acceso, se nos presenta una buena ocasión para dedicarle una relectura.







