Poeta gomero que pronto se traslada a Tenerife. En La Laguna estudia magisterio, publicando sus primeros poemas en una revista llamada La Voz de Junonia, escrita por jóvenes intelectuales gomeros emigrados a Tenerife.
Aunque sus primeros poemas relevantes serían publicados en el diario Gaceta de Tenerife el año 1925, no es hasta algún tiempo después con el nacimiento de la revista Hespérides, en la que se juntan algunos de los miembros más significativos de su generación cuando publica su primer libro, Líquenes.
Como miembro activo de la comunidad literaria canaria participa, en 1930, en la fundación de la revista Cartones y dirige el semanario Altavoz con el que aspiraba a denunciar la situación de caciquismo que soportaba su isla natal; pero su obra trasciende fronteras con la aparición de la mítica Gaceta de Arte, revista pionera de las vanguardias que puso a Pedro García Cabrera en contacto directo con los poetas del 27 y los surrealistas. Conoce a figuras como Pedro Salinas y Guillaume Apollinaire, y le conduce a participar en la famosa expo surrealista de 1935 que trajo a Tenerife a André Breton, con obras de Picasso, Man Ray, Duchamp o Magritte.








