Emilio Carrere fue un novelista, poeta, periodista y crítico literario, apasionado de los grandes poetas franceses, que lee gracias al dominio de ese idioma que adquirió desde su infancia, y que tan acusadamente van a influir en él.
Siendo todavía muy joven se siente atraído por Julia Calderón, una joven cómica «de ojos bellos y melancólicos» que lo arrastra a la farándula ingresando en una modesta compañía itinerante dedicada al teatro en verso.
Contacta así con una bohemia de la que se convertirá en unos de sus máximos exponentes y a la que describirá como “una forma espiritual de aristocracia, de protesta contra la ramplonería estatuida”.
Románticas es su primer y rarísimo poemario de versos de amor inspirados por Julia, de poso becqueriano y posromántico, de disciplinada versificación y de optimistas aspiraciones verlenianas para relatar, bajo su propia experiencia, el poético sinsabor de los amores fáciles y decepcionantes.
La obra viene antecedida de una «Poesía-Prólogo» escrita por José Ortiz de Pinedo, que califica al autor de poeta del dolor, la melancolía y la ilusión.








