Antonio de Zayas es considerado el máximo exponente del Parnasianismo hispánico, una corriente que, alejándose del realismo y el naturalismo imperante, propugnaba la elaboración meticulosa de cada composición. La creación de obras donde cada palabra y cada imagen se elegían para crear una experiencia estética sublime.
Su obra fundamental, Retratos antiguos, se construye en torno a un singular argumento lírico: la écfrasis, es decir, la descripción poética de obras de arte o retratos imaginarios. Este recurso retórico le sirve a Zayas para evocar figuras históricas, ambientes refinados y estéticas pasadas, priorizando la forma, la belleza y el arte por el arte. El gusto por lo decadente, lo exótico y lo aristocrático se reúnen en la obra que gira en torno al prerrafaelismo, el feísmo modernista, el ideal esteticista del héroe fin de siglo y la recreación del mundo dieciochesco francés.
Aunque su obra haya sido injustamente olvidada, estudios recientes han reivindicado su figura como la de un poeta culto y esteticista de acusada elegancia, melancolía y perfección formal que en su época ya fue elogiado por figuras de la talla de Antonio y Manuel Machado, Ramón Pérez de Ayala y Rubén Darío.
Ejemplar muy raro conservado en rústica original.









