Poesías

Autor

Carolina Coronado

Año de Edición

1843

Editorial

Imprenta de Alegría y Charlain. Madrid

Medidas y estado

124 p., 16 x 10. Cartoné editorial deslucido. Pérdidas en el lomo. Buen estado

275,00

2 disponibles

Tan importante como desconocida, Carolina Coronado no es sólo una escritora imprescindible del romanticismo español, sino también una inestimable precursora del feminismo.

A pesar de haber nacido en una familia acomodada de talante liberal y haber tenido acceso a una educación depurada, es una escritora autodidacta que, como le contaba a su mentor Hartzenbusch, componía versos mentalmente, sin escribirlos por temor a que los descubriesen y los destruyeran.

Contrajo matrimonio a una edad tardía para la época y convirtió su casa en sede de veladas literarias a la que acudían desde miembros que ocupaban la cúspide de la pirámide social, incluida la reina Isabel II, hasta todo tipo de perseguidos y revolucionarios.

Sufrió de catalepsia crónica que la llevaría a padecer muertes aparentes que en alguna ocasión dieron origen a versos y sentidas necrológicas publicadas en la prensa.

En su afán por ayudar a otras jóvenes poetas a tener acceso a periódicos y editores impulsó «La hermandad lírica», una de las primeras y más significativas redes de sororidad en la cultura española.

Demostró unas dotes excepcionales para la poesía intimista, acorde a los ideales liberales y románticos de la época, pero no deja de criticar esa revolución liberal que, construida por y para para los hombres, excluía a las mujeres de los derechos conquistados. En su poema Libertad denuncia este doble rasero y en otro, El marido verdugo, arremetió contra la violencia machista condenando el maltrato físico y psicológico y ridiculizando a los maltratadores que golpean a sus mujeres mientras no son capaces de mostrarse valientes en otras causas.

También fue una decidida activista en la tarea de la abolición de la esclavitud.

Su poesía abarca varias vertientes que discurren por el amor exaltado de forma trascendente hasta más allá de la ausencia o la muerte; la religión a la que se acerca desde su lírica ascética, casi mística; la naturaleza que entronca con su compromiso feminista y social y la filosófica que deriva en sus últimas etapas en un tono de desilusión y pesimismo, casi catastrofista.

Esta primera edición de sus poesías, prologada por Hartzenbusch, es muy rara y prácticamente inencontrable.

Consúltanos sobre este libro