Este poeta de raza es autor de una amplia obra compleja y de difícil catalogación, pero tras su vuelta de América se distingue principalmente por sus composiciones de carácter reivindicativo de la identidad política y cultural de Galicia. En la década de los 20 encuentra el mecenazgo de Enrique Peinador, propietario del balneario de Mondariz, que convirtió sus instalaciones en un relevante foco cultural donde se reunían políticos e intelectuales. De las prensas del balneario salió parte de la obra de Ramón Cabanillas.
Esta que presentamos, O Bendito San Amaro, corresponde a la etapa mítica galleguista, donde el autor busca crear una verdad coincidente con enseñanzas pasadas para dominar el presente y mejorar el futuro. Para ello inicia una reactualización del legado medieval en el que los caballeros recorrían Galicia para consumar antiguas profecías que auspiciaban un glorioso porvenir para la raza celta.
Los diez poemas del Bendito de San Amaro, que fueron apareciendo en el diario vigués Galicia a partir enero de 1925, acompañados cada uno de ellos por dibujos de Castelao, imitan la factura de los romances de ciego, y cuentan la historia del caballero Don Amaro de Arentei, un santo gallego que llega al cielo, después de cometer un fratricidio, tras hacer penitencia durante treinta y tres años de retiro.








