Jorge Luis Borges, conocido principalmente por sus laberintos metafísicos, sus tigres y sus bibliotecas infinitas, también cultivó con pasión y maestría la milonga, esa forma poético-musical rioplatense emparentada con el tango viejo, la payada y el mundo del compadrito suburbano.
Presentamos una colección breve que constituye una joya bibliófila y un verdadero libro de artista en una tirada muy limitada de 153 ejemplares numerados.
El libro reúne las milongas clásicas de Borges (las mismas que aparecen en Para las seis cuerdas, como «Milonga de Jacinto Chiclana», «Milonga de dos hermanos», «Milonga de don Nicanor Paredes», «Alguien le dice al tango», etc.), e incluye una pieza inédita hasta entonces, la «Milonga del infiel», acompañadas de un prólogo en el que pide al lector que supla mentalmente la guitarra ausente y se imagine a un hombre canturreando en el umbral de un zaguán o en un almacén de barrio.
Las milongas funcionan como relatos breves en verso, donde aparecen cuchilleros, barrios, duelos, destinos marcados. Borges usa la cuarteta octosilábica tradicional, con rima en segundo y cuarto verso evitando el lunfardo, pero manteniendo la cadencia oral y la sobriedad del habla popular.
La edición está enriquecida con cuatro aguafuertes originales creadas especialmente por la artista argentina Ana María Moncalvo que, con trazo elegante, capturan el espíritu expresivo y algo onírico de la poética borgiana.
Ejemplar n.º 23 de la tirada editada en papel Schoeller blanco.











