La espeluznante historia de la calavera de Goya

Autor

Juan Antonio Gaya Nuño

Año de Edición

1966

Editorial

Edizzioni dell’Elefante. Roma

Medidas y estado

74 p. 16 x 10 cm. Rústica original. Perfecto estado.

125,00

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En 1880 Joaquín Pereyra, cónsul de España en Burdeos, paseando por el cementerio de la ciudad donde reposaban los restos de su mujer, se tropezó con la cochambrosa tumba de Goya. Alarmado por el estado en el que yacían los restos de tan insigne compatriota, intentó poner remedio a la situación, pero no fue hasta cuatro años después cuando, aprovechando el nombramiento de su amigo Manuel Silvela como embajador en París, se tomaron cartas en el asunto. Aun así, tuvieron que transcurrir otros cuatro años para proceder a una exhumación en la que, sorprendentemente, encontraron dos cajas. Abiertas ambas, se toparon con la inesperada sorpresa de en la que se atribuyó a Goya se hallaron los huesos de un cuerpo humano, excepción hecha de la cabeza que faltaba por completo. Como la caja no parecía forzada se llegó a la conclusión de que se le enterró decapitado.

A partir de aquí son muchas las teorías que se han lanzado al respecto y el misterio alcanzó dimensiones panegíricas cuando se encontró un cuadro del pintor asturiano Dionisio Fierros en el que se representa la calavera. Un nieto del pintor escribió en 1943 un artículo que tituló ¿Robó mi abuelo la calavera de Goya? en el que, dando por cierto que la calavera del cuadro era la de Goya, se alude a la probable intervención en el macabro asunto de su abuelo, el marqués de San Adrián, primer propietario de la pintura y Mariano Cubí y Soler, propagador de la frenología en España.

José Antonio Gaya Nuño, apasionado crítico y estudioso del pintor aragonés, escribió en este cuidado libro lo que pudo haber sucedido.

En La espeluznante historia de la calavera de Goya, Gaya Nuño otorga credibilidad al artículo y añade especulaciones de su propia cosecha, pero en cualquier caso constituye la obra más interesante que se ha escrito al respecto.

En este sentido es resaltable que la frenología, una pseudociencia basada en las teorías del austriaco Franz Joseph Gall, que se dedica a estudiar los rasgos de la personalidad, las habilidades artísticas y las tendencias criminales a partir de la forma del cráneo, estaba muy en boga en la Francia del XIX, por lo que no es desdeñable dar crédito a esta versión.

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