Jardines lejanos es una colección de poemas perteneciente a la etapa inicial de Juan Ramón Jiménez, conocida como sensitiva y que se caracterizó por un modernismo intimista y melancólico, donde el lenguaje viene cargado de símbolos, musicalidad y referencias a la naturaleza.
Los poemas de esta colección son fiel reflejo de esa etapa, en la que Juan Ramón, tras la muerte de su padre, sufre depresiones por las que es internado en sanatorios de Burdeos y Madrid. Son poemas envueltos en una atmósfera de melancolía y nostalgia que evocan sentimientos de amor, tristeza y anhelo por lo inalcanzable. Los jardines simbolizan un espacio interior, un refugio emocional donde el poeta vive su propio conflicto entre la percepción idealizada del amor y la conciencia de la fugacidad de la vida.
Para expresar tales sentimientos, Juan Ramón se vale de poemas breves de métrica tradicional que ayudan a capturar instantes fugaces de emoción y de aliteraciones y paralelismos que logran una musicalidad envolvente.
La presente obra, de por sí una de las más codiciadas del poeta, se convierte en un ejemplar único, no sólo por la extensa dedicatoria que contiene dirigida al pintor mexicano Ángel Zárraga, sino por la existencia de dos dibujos salidos de la mano del autor que nos dan plena conciencia de su destreza e interés por el dibujo artístico.
Juan Ramón desde muy joven mostró interés no sólo por la literatura, sino también por las artes plásticas. Se dice que quiso ser pintor antes que poeta. Sabemos que, aunque no triunfó en este campo, sobre todo en su juventud, realizó varias pinturas, dibujos y bocetos. En algunas exposiciones sobre Juan Ramón se han incluido algunos de ellos, pero desgraciadamente los ejemplos que han sobrevivido hasta nuestro tiempo son muy escasos.
En la contratapa de la cubierta hay añadida una nota explicativa que nos informa del devenir vital de este ejemplar desde que salió de las manos de Juan Ramón hasta casi la actualidad y que podrá ser conocida y completada por su futuro poseedor.











