Durante su prudente y voluntario aislamiento tras la Guerra Civil Francisco Pino se dedicará a escribir diversos libros de poesía discursiva con toques experimentales que publicará en ediciones privadas, con tiradas mínimas y con destino casi exclusivo a un reducido número de familiares y amigos.
El 18 de febrero de 1969, Pino leyó una conferencia en la Casa de Cultura de Málaga con motivo y como preámbulo de la exposición titulada «Siete pintores residentes en Valladolid traen pintura a Málaga», muestra que daba a conocer a los artistas del Grupo Simancas.
El libro que se editó siguiendo la tónica de sus clandestinas publicaciones, da cuenta del carácter sobrio de los castellanos y está ilustrado con viñetas de los citados pintores.
Aquel viaje a Málaga, excepción al exilio interior al que se sometió, le sirvió a Francisco Pino para reencontrarse con Jorge Guillén, poeta con el que había compartido durante sus años de juventud sus fascinantes delirios vanguardistas en forma de sugestivas publicaciones.
El ejemplar que mostramos es un delicado capricho de coleccionista, perteneciente a la tirada de 28 unidades editados en papel Ingrés, destinado a amigos y colaboradores y firmado por el autor.









