Aunque Eugenio Fernández Granell es mundialmente conocido por su faceta de pintor surrealista, no es menos apreciable su labor como escritor. Estela de presagios totaliza su aproximación a la poesía componiendo una obra en la que metáforas audaces y estructuras experimentales desafían la sintaxis convencional.
Siguiendo parámetros pictóricos y musicales, el libro se convierte en una exploración del subconsciente. Granell utiliza una imaginería onírica y simbólica de claros tintes surrealistas en la que advertimos una aproximación a un cierto impresionismo lírico donde el paisaje también supone el reflejo de su estado emocional.
El propio título de la obra contiene los matices de un oxímoron que genera tensión poética y profundidad, al conjugar la huella que deja el paso del tiempo o de lo vivido, con lo anticipatorio, lo premonitorio, lo que está por venir.
El libro está adornado con ilustraciones del pintor surrealista chileno afincado en México Ludwig Zeller Ocampo.
Esta primera edición publicada en Canadá es rara.








