España invertebrada es una pequeña obra, cuya breve extensión es inversamente proporcional a su repercusión.
El libro fue originariamente pensado por Ortega y Gasset como una serie de sucesivos artículos para el diario El Sol.
En él realiza un diagnóstico sobre la situación real de España, describiendo su estado de descomposición o invertebración. En general, constata como la paulatina erosión que venía sufriendo la vida nacional se vio agravada por la creciente abulia con la que los españoles afrontaron la crisis del 98, convirtiendo al español contemporáneo en un ser individualizado insensible a las necesidades de sus semejantes e indiferente a los destinos de su patria.
En su desarrollo Ortega adopta una actitud de distancia respecto de la política y, aunque algunas de las reflexiones que contiene son tangentes con la realidad de su tiempo, este «ensayo de ensayo», como lo llamó su autor, es un puro ejercicio filosófico.
De esta manera Ortega llega a la conclusión de que el problema de España no es tanto la política como la inestabilidad del estrato sobre el que se asienta el país. El suelo social que carece de un proyecto que galvanice la vida en común de personas que no alcanzan a conformar una sociedad como tal.
La pretensión orteguiana de no circunscribir su obra a un mero ensayo político ha conseguido que sus ideas no queden confinadas a la época en que nacieron, desprendiéndose de cualquier rasgo de temporalidad y logrando que, más de cien años después, los problemas que trata sigan demostrando una asombrosa vigencia en la actualidad.
Presentamos la primera edición de las muchas que se han realizado, conservada fantásticamente en su encuadernación rústica original.









