Álvaro Retana fue un constante animador de las publicaciones de relato corto que tuvieron gran éxito y difusión popular antes de la Guerra Civil.
También se acercó al periodismo, en el que escribe con el pseudónimo de Carlos Fortuny, y al submundo del género ínfimo, como letrista de cuplés, figurinista y compositor.
Escribió más de cien relatos cortos, pero también es autor de novelas entre las que destaca El octavo pecado capital, en la que intenta y consigue superar la novela erótica de origen francés.
Álvaro Retana entabla desde su literatura una lucha ideológica que cuestiona los estereotipados valores burgueses de una sociedad que permanece todavía anclada en el siglo XIX. A través del humor, la picaresca y la provocación busca superar los límites que amparan «las buenas costumbres».
Con el provocador título de El octavo pecado capital busca superar el catálogo de los siete restantes con una especie de coctel en el que sobresale el sabor de la lujuria. A través del personaje polimorfo y perverso de Baby, relaciona el erotismo femenino con lo avieso o la transgresión. Baby, un auténtico monstruo de la depravación, busca el placer a través del sufrimiento ajeno. Es excéntrico y amoral y disfruta con la ambigüedad.
A simple vista la obra podría considerarse una crítica conductual, pero lo que realmente encontramos es la figura de un narrador desdoblado que, bajo la supuesta afectación moral, muestra la cruda realidad con un lenguaje preciosista al modo de las superadas novelas decadentes.
Con esta truculenta historia de amor con final melodramático, Retana desafía la doble moral de su tiempo y socava los roles de una sociedad patriarcal vaciando de contenido los tradicionales significados de lo masculino y lo femenino.
Presentamos una segunda edición de la obra.







