Eduardo Scala es un artista que compulsivamente ha dirigido su obra hacia lo experimental. Experimentación verbal y visual que lo han convertido en el precursor del minimalismo poético y la poética del silencio.
En sus inicios fue un destacado ajedrecista que llegó a ganar varios torneos internacionales, pero abandonó la práctica competitiva para otorgarle a su afición la capacidad de desarrollar un método de conocimiento o de creación artística.
Sus obras desbordan el formato del libro convencional y los valores estéticos de la palabra escrita. Algunos de sus libros y poemas se esparcen por el espacio hasta el punto de haber sido ideados para envolver edificios.
Su obra ha sido expuesta y representada en numerosos certámenes dentro y fuera de España
Cuaderno de agua, compuesto únicamente con palíndromos y anagramas, es un libro mágico-religioso, giratorio, dedicado a la memoria de Ramón Llull que consta de ocho poemas inscritos en las columnas de dieciséis páginas que alcanzan la suma de sesenta y cuatro vocablos, repartidos en proporciones distintas.








