Salvador Fernández Álvarez fue un interesantísimo poeta y ensayista sevillano.
Su vocación poética se fraguó en la vanguardia sevillana de principios de siglo que deambuló por los callejones del ultraísmo. En 1918 publica en la revista Grecia su primer poema «Hacia el viaje donde el sueño queda roto» con el que se gana el mérito de ser uno de los primeros testimonios sólidos del ultraísmo en España. En 1919 formó parte de la primera velada poética del grupo en el Ateneo Hispalense, recitando composiciones que cosecharon elogios en la prensa local. Tras esas primeras composiciones audaces en las que el verso fluye con cadencia urbana, poco a poco su poesía va derivando hacia un lirismo más intimista y costumbrista sin renunciar a los ritmos innovadores.
Gran parte de su obra se encuentra dispersa en revistas y son pocos los ejemplares, todos ellos muy raros, que subsisten de los libros que publicó en vida.
Quizás, las mejores pruebas de sus inquietudes ultraístas recogidas en un texto son las de este ejemplar de Cristales, donde versos concisos capturan siluetas urbanas, besos ofrecidos y aviones destruidos en el hangar de una iglesia.
Lamentablemente, el ejemplar que ofrecemos carece de portada.








