Cómaros verdes está considerado como uno de los libros más relevantes de la literatura gallega tras la Guerra Civil.
La poesía de Iglesia Alvariño, que evolucionó desde el clasicismo y la vanguardia, encuentra en Cómaros verdes su más alta expresión en el paisaje rural, el mar y la vida campesina gallega.
El título, que evoca las colinas de Galacia, nos anuncia una exaltación lírica de la naturaleza con un fuerte componente intimista y nostálgico.
El paisaje es vehículo para transmitir la sensación de soledad, nostalgia y reflexión sobre la vida y la tierra.
El verso libre ampara un lenguaje depurado y musical con el que la mirada del poeta mezcla el entorno con la memoria.
La portada fue diseñada por la figura clave del vanguardismo gallego Carlos Maside.
El ejemplar conserva la faja editorial original con un comentario de Álvaro Cunqueiro.









