Obra clave del vanguardismo ecuatoriano que marca el inicio de la carrera literaria del escritor Humberto Salvador.
Quien fuera posteriormente uno de los autores más comprometidos con la realidad política y social de su pueblo, se inicia en la literatura con Ajedrez, colección de relatos dislocados propios de un militante del freudismo. En ellos rompe con las estructuras tradicionales para usar un lenguaje poético fragmentado y en ocasiones delirante, al tiempo que propone una estética experimental de denuncia social que se enfoca en el aspecto psicológico y las realidades concretas de sus personajes. Salvador explora obsesiones, traumas y pulsiones humanas a través de sus personajes.
En estos relatos desafía lo convencional, utiliza el juego del ajedrez como metáfora de la vida, un tablero donde “se degüella la carne de hombres y mujeres” para adentrarse en los rincones más oscuros de la mente humana. La fascinación del mal no es una poética puramente exaltadora, sino una disección de esa burguesía y clase media que Salvador someterá a análisis clínico de forma implacable.
Uno de los relatos que contiene el libro –La navaja– ya se ha convertido en un clásico de la literatura hispanoamericana y ha sido objeto de varios galardones internacionales.







