Ramón Cabanillas no es sólo uno de los escritores más relevantes de la lengua gallega, es también un destacado galleguista y prócer de la vida cultural y política de su tierra.
Sin embargo, no es hasta su estancia cubana, ya bien entrado el siglo XX, cuando se perfilará su conciencia política y cultural al entrar en contacto con dos figuras fundamentales: el sacerdote Basilio Álvarez que le acercó a la ideología agrarista y el intelectual Xosé Fontenla Leal que le impulsó a escribir en gallego
A partir de ese momento recibe el apelativo de «Poeta da Raza» y su producción literaria se despliega por numerosos registros temáticos y estilísticos.
Su prosa y creatividad lograron impregnar su obra de modernismo, vanguardia y crítica social, con obras que versan sobre el amor, la religión o la crítica social.
Con su vuelta a Galicia inicia su compromiso con el proyecto de las Irmandades da Fala, ejerciendo como la voz lírica del movimiento puesta al servicio de las necesidades populares. Sin dejar de lado su compromiso, no abandona del todo su lirismo más intimista y prueba de ello es la aparición en 1927 de A rosa de cen follas, obra en la que, valiéndose de un verso de Rosalía, alcanza su cota más delicada, íntima y depurada. Un libro que con una exquisita sencillez formal describe la vida, las costumbres y el paisaje marinero de su tierra, con el estilo de un poemario de amor.








